Mastitis

img_6653Pues sí, uno de los peores momentos de mi vida… Lo recuerdo y me dan escalofríos.

Me levanté un domingo encontrándome algo mal. Le dí el pecho a Martina a eso de las 10:00h de la mañana y me dolió un poco, pero no quise darle la menor importancia.

Decidí acostarme en la cama para descansar, a ver si de ese modo se me iba el dolor de cabeza.

No sólo no se me fue, a las 2 h aprox. Éste me aumentó, decidí ponerme el termómetro y tenía fiebre.

Volví a darle el pecho a Martina y cada vez me dolía más. Algo dentro de mí no quería pensar en lo que me estaba pasando.

Pasado un ratito la fiebre ya era muy alta (Hablamos de más de 39ºC.) y el dolor de pecho era insoportable.

Me dí cuenta que tenía el pecho muy enrojecido así que me inaginé que se trataba de una mastitis.

Busqué por internet de forma desesperada la manera de aliviarla y terminar con ella.

Los masajes eran imposibles, veía las estrellas… Recomiendan sacarse la leche del pecho afectado (poniéndote a tu bebé y con un sacaleches). Bien, Martina se desesperaba porque de ese pecho no le salía nada y yo no podía oírla llorar porque con la fiebre tan alta sentía que me estallaba la cabeza.

El sacaleches no me terminaba de funcionar bien (Usé uno que me prestaron).

Busqué como una desesperada el sacaleches Medela Swing en amazon (que hacían entrega al día siguiente). Fue algo horrible.

La fiebre cada vez subía más y tuve que ir al médico. La doctora, me dijo que estando como estaba debía medicarme con antibiótico y que antes me sacase leche para darle a Martina (No pueden tomar la leche cuando te acabas de tomar el antibiótico). La primera leche que saliese tras tomar el fármaco debía tirarla.

Así lo hice. Combiné la succión de Martina con la succión del sacaleches, el antibiótico y los masajes en l ducha.

Poco a poco la fiebre fue desapareciendo, y con los días la rojez, la inflamación y el dolor.

Mi único miedo era que eso terminase en una obstrucción y me tuviesen que abrir el pecho.

Por fin volvió todo a la normalidad. Estaba feliz, radiante…

Ese jueves fuimos a pesar a Martina (como cada semana) y nos dimos cuenta que no había cogido nada de peso.

Decidimos no preocuparnos y esperar una semana más porque con esto de la dichosa mastitis podía ser normal.

El martes, tuvimos revisión con la enfermera y ésta vió que no había aumentado de peso. Le comentamos el tema de la mastitis y decidió “darle una oportunidad” a la lactancia materna y esperar 15 días a ver si la cosa mejoraba.

Pasó una semana y Martina seguía sin coger peso, y a los 15 días (Cuando volvimos a la enfermera) no sólo no había ganado peso, sino que había perdido.

A partir de ahí, con dos meses y medio de edad y 3,100gr. Deciden intervenir sustituyendo la lactancia materna por leche de fórmula.

No os miento si os digo que lo pasé realmente mal. Me sentí fatal por no poderle dar el pecho, por haberme tomado el antibiótico, sufrí porque no cogía peso, pero tuve que pensar en ella y me dí cuenta que con la leche de fórmula ella descansaba mejor y cogía peso.

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